PVO Emilio.
Por primera vez vi en su mirada vergüenza y arrepentimiento, ni siquiera aquella primera vez que traicionamos a Jane había visto una expresión así.
Regresé a mi habitación con aquella última frase clavada en mi pecho.
“Desde ahora le pido que me diga señora Samantha”
Quise gritar de rabia, hacía apenas una hora había sentido sus labios respondiendo a los míos, había visto el mismo deseo que tantas veces había brillado en sus ojos, por un instante creí que el amor era más fuerte q