MILA
Convencerlo no fue fácil.
Me tomé un momento para respirar profundamente, tratando de procesar todo lo que estaba sucediendo, y le dije que necesitaba tiempo, tiempo para organizar mis pensamientos, para planificar mi futuro. También necesitaba tiempo para que pudiéramos conocernos mejor, para que pudiéramos ver si lo que sentíamos era real.
Me sentía abrumada por la velocidad a la que todo iba sucediendo. Habían pasado demasiadas cosas en un muy poco tiempo y no estaba segura de poder sop