MILA
Me acomodo en el asiento, intentando calmarme, pero mi corazón late con ansiedad. No puedo creer que ella esté sentada frente a mí, después de todo lo que sucedió. Nunca pensé que vendría a buscarme, especialmente tan pronto.
Mi mente está llena de preguntas y temores. ¿Qué quiere? ¿Por qué ha venido? Me siento nerviosa y ansiosa por saber qué está pasando. Mi cuerpo está tenso, mis manos están sudadas y mi boca está seca.
La miro fijamente, intentando leer sus pensamientos, pero su rostro