MILA
Me desperté temprano, sintiendo una mezcla de emoción y nerviosismo. Hoy era el gran día: el primer cumpleaños de mis hijos. Me levanté de la cama y me dirigí a la cocina para empezar a preparar todo.
Mientras preparaba el desayuno, no podía dejar de pensar en cómo habían cambiado nuestras vidas en el último año. De la llegada de nuestros pequeños a la adaptación a la vida en familia, todo había sido un aprendizaje constante.
Justo cuando estaba terminando de preparar el desayuno, escuché