MILA
Estoy en la parte trasera del auto, con Maximiliano. Nuestro conductor conduce en silencio, mientras nosotros nos perdemos en nuestro propio mundo. De repente, siento el clima cambiar, el orgasmo se acerca. Tiro la cabeza hacia atrás, jadeando, y siento el calor de Maximiliano en mi interior cuando me llena con su esperma.
—¿Sabes qué es lo que más me gusta de ti? —pregunta Maximiliano, su voz baja y seductora.
—¿Qué? —respondo, mi voz apenas audible, jadeando encima de el y con su polla d