La sangre comienza a manar de su herida, y se extiende por el suelo, formando un charco rojo y oscuro. Me siento como si estuviera mirando una escena de una película, algo que no es real, algo que no puede estar sucediendo. Pero lo es. Lo es, y me duele. Me duele tanto que siento como si mi corazón se hubiera roto en mil pedazos.
Alita se queda congelada, su mirada fija en el cuerpo de Maximiliano, y su arma todavía humeante en su mano. Su rostro es una máscara de horror y de shock, y parece qu