MILA
La noche que vivimos juntos sigue siendo un recuerdo vívido en mi mente, un torbellino de emociones y sensaciones que me hace sonreír cada vez que lo recuerdo. Y ahora, al mirar el monumento de hombre que tengo al lado, siento una oleada de cariño y gratitud.
Su respiración suave y constante es como una melodía que en mi estado de vigilia, mientras que yo estoy completamente despierta, sumida en mis pensamientos y recuerdos. La luz de la luna que se filtra a través de las cortinas ilumina