—Ya podemos salir, todo está despejado. Me he asegurado de que no haya nadie rondando la casa —Luke me despertó después de haberme quedado dormida pensando en toda la historia de mi vida y en mi querido padre.
—Está bien —me levanto con pereza. Pero la curiosidad me pica por saber cómo están los demás, especialmente Nerea. Luke estaba a un lado de la puerta, la abrió y extendió su mano.
Afuera había un coche de color negro.
—Te llevaré donde están tus amigos y familiares —el rostro de Luke pare