Cuando llegue a casa me sorprendió que Luke estuviera allí. Pensé que estaría en el trabajo, pero lleva ropa casual así que me imagino que no piensa ir. Genial, los dos jefes no han ido al trabajo.
—Luke… —dije nerviosa—… pensé que ibas a trabajar hoy.
—No —sonrió—estaba esperándote. Creo que tenemos que hablar.
Carraspeé porque no sabía cómo actuar. Anoche… lo qué pasó entre nosotros… fue mágico e increíble.
—Te escucho.
—Amanda, lo de anoche fue… —me toma la mano y la besa—… increíble.