Capítulo 113.
— Creo que algo ha sucedido — dice Leyra, con una mirada escéptica.— Después de haber incendiado cada uno de los calabozos, inundado el lugar con humo, fuego y destrucción, mi lazo, ese sentimiento de permanencia, simplemente no ha aparecido y el puesto de Luna no se siente mío. Absolutamente nada ha cambiado.
Leyra lo había pensado en mas de una ocasión y no sentía nada nuevo de antes y después del incendio.
— Debería haber una diferencia entre la existencia y la muerte del alfa original, ¿no