26. CONTINUACIÓN
Por otro lado, en la habitación del príncipe en el castillo, Sirius corre al ver un camino de sangre.
—¡Señor! —grita al verlo tirado en un charco de sangre. Lo toma y lo coloca en la cama—. Señor, señor, Árnyék, ¿qué pasó, quién le hirió así? ¿Y Sol, qué pasó con Sol? ¡Oh, es una daga de plata! Señor, conviértase en humano para poder extraerla bien. ¡Señor, despierte, tiene que decirme dónde dejó a Sol, para ir por ella! ¡Señor, señor…!
SOLA:
Amanece y todavía me encuentro en la misma posició