172. EL DESPERTAR DE SOL
ARIVAY:
Los brujos, que son muchos, rodean la hoguera y lanzan sus conjuros hacia Sol, que no reacciona.
—¡Sol, hija…! ¡Sol, despierta…, despierta! ¡No dejes que el fuego se adueñe de ti, acéptalo como tu señor, acéptalo, Sol! —la llamo, tratando de acercarme más, pero Flair manda que me alejen de allí.
Comienzo a luchar contra todos ellos, vuelvo a convertirme en la semejanza de AL y les extraigo la energía vital, pues a casi todos los he curado con mi sangre. Conjuro una y otra vez, hacie