154. CONTINUACIÓN DEL RECUERDO
ÁRNYÉK:
Los tres nos miramos sorprendidos y asentimos. Nos colocamos detrás de la puerta con unas espadas que encontramos en la pared, listos para acabar con ellos. Sol sigue escondida detrás de un mueble, mientras esperamos decididos hasta que la puerta se abre de golpe y aparecen dos extraños monstruos que, al vernos, lanzan un chillido:
—¡El príncipe de las tinieblas! ¡Corre! —y tratan de escapar.
Pero ambos nos hemos vuelto a transformar a semejanza del señor del inframundo: de nuestros ojo