Mundo de ficçãoIniciar sessãoSOL:
Pasaron unos eternos segundos antes de que volviera a abrir los ojos. Su mirada, cargada de un profundo dolor, se fijó en la mía. Arni negó con la cabeza y volvió a tomarme entre sus brazos, sosteniéndome con una fuerza que no necesitaba palabras para transmitir seguridad.
—¿Estás segura de que quieres hacerlo, princesa? —preguntó de nuevo. —¡Claro que lo quiero, mi Sol! —






