Mundo ficciónIniciar sesiónSOL:
Pasaron unos eternos segundos antes de que volviera a abrir los ojos. Su mirada, cargada de un profundo dolor, se fijó en la mía. Arni negó con la cabeza y volvió a tomarme entre sus brazos, sosteniéndome con una fuerza que no necesitaba palabras para transmitir seguridad.
—¿Estás segura de que quieres hacerlo, princesa? —preguntó de nuevo. —¡Claro que lo quiero, mi Sol! —contesté con firmeza—. Pero no quiero condenarte a esta vida; serías miserable, infeliz si te quedas a mi lado. —¡No es así! —le tomé las manos peludas con firmeza, haciendo que me mirara—. No lo seré si estoy contigo; no importa cómo seas, viviré a tu lado. ¡Por favor, Arni, deja que me quede! —¿De veras quieres vivir a mi lado sin importar cómo sea? —volvi&oacu






