Mundo ficciónIniciar sesiónSOL:
Me apresuré a arrodillarme a sus pies. Hice varias inclinaciones delante de él, chocando mi frente con el piso. Luego, al ver que no me levantaba de un salto, lo abracé y lo llené de besos.
—Perdón, abuelo, sé que me he portado muy mal —dije haciendo pucheros—. No es que no lo ame. Es que no quería que me casaras obligada, pero ahora es distinto. Quiero hacerlo. —¿Te vas a casar con él por lástima? —preguntó, demasiado serio para mi gusto, mirando el fuego mientras resoplaba—. ¡No dejaré que te cases con un monstruo! Romperemos el compromiso mañana mismo y nos marcharemos. Te buscaré a alguien mejor con quien casarte. Por primera vez en mi vida, veía a mi abuelo tan serio. Podía ver que estaba decidido a romper el compromiso con el príncipe Árnyék. Volví a






