Mundo ficciónIniciar sesiónMaddie abrió la puerta trasera del copiloto y sacó una de las bolsas más ligeras, llena de ropa. Se la echó al hombro y corrió por el jardín y subió las escaleras hasta el porche. Tomé una caja con cosas varias que había quedado en el apartamento. La mudanza se había completado hacía unos días, así que no había quedado otra que limpiar el apartamento y empacar lo último que nos quedaba.







