12
Al día siguiente, yo me levanté muy temprano, me cambié y baje a buscar algo de comida en la cocina.
— Buenos días — Saludé a Viviano.
Viviano me miró y sonrió un poco.
— Buenos días — Respondió.
Él seguito caminando, lo vi entrar a la oficina de mi hermano.
Yo fui a la cocina y busque algo de comida, agarre un par de manzanas y emprendi mi camino a la oficina de mi hermano.
toque la puerta y la preciosa voz de Viviano contesto.
— pase — dijo él.
Yo abrí la puerta y entre, él estaba solo sent