Capítulo 39. Sigue el guion
Felipe la miró con su mirada penetrante mientras le decía:
—Tú, más que nadie, sabes que no me gusta que nadie entre en mi estudio. De todos los sirvientes, la señora Blanca te eligió a ti para que te encargaras de limpiarlo. Dado que, si llegara a perderse algún documento, tú serías la única responsable de eso, y lo sabes muy bien. ¿Creíste que no vi lo que querías provocar hoy? ¿Acaso piensas que soy un estúpido?
Luego, añadió con firmeza:
—A partir de hoy, ya no estás autorizada para limpiar