Capítulo 174. Su princesita
Mariana solo la miró un poco, luego le contestó:
—Lo siento, pero tengo cosas más importantes que hacer.
Y la dejó con las ganas de hablar con ella.
Luego subió a ver qué era lo que tenía tan entretenido a su esposo. Aunque ya tenía una idea, fue directamente a la habitación de Emma para confirmar sus sospechas.
Al entrar, se llevó una sorpresa al verlo tirado en el piso, descalzo, jugando con su princesita, como él la llamaba. Ella sabía que su esposo no había aguantado las ganas de hablar ni