Capítulo 13. Mi Mujer Misterio
Luego, Vero le dijo:
—Esperemos que se nos una Cinthia y subimos a nuestro privado, ya me cansé de bailar.
—Está bien —respondió Mariana mientras bebía un sorbo de su trago.
Justo en ese momento, mientras esperaban a Cinthia, se les acercó un mesero que, señalando discretamente a los tres caballeros que las observaban desde arriba, les dijo que aquellos hombres las habían invitado a su privado.
—Está bien, solo esperamos a nuestra amiga y subimos —contestó Vero con naturalidad.
Mariana la miró