Capítulo 54. Elixir de vida
Brando había caído al suelo con un estruendo tan fuerte que todos los presentes pensaron que aquel lobo ya no podría volver a ponerse en pie nuevamente y para rematar, Anastasia continuaba con su hechizo, impidiendo que sus heridas y huesos sanaran tan rápido como lo hacían los lobos estando en su forma animal.
Y aquella bruja, al verlo incapaz de levantarse, y respirando con dificultad, le dijo:
—Ahora dime, lobito, ¿estás dispuesto a seguirme y convertirte en mi compañero para ayudarte con tu