Capítulo 10. Sangre azul
El rey mago, al notar aquella súbita oleada de magia tan abrumadora, se paralizó de inmediato y miró a su bisnieta con asombro. Aunque aquel poder solo duró un segundo, pudo reconocer con claridad que debía provenir de Bianca, pues nadie más de su descendencia se encontraba cerca. Así que, de inmediato, la observó con una mirada llena de regocijo y le dijo:
—Bianca, el bisabuelo, quiere volver a preguntarte… ¿No has notado nada diferente en ti estos últimos días?
Bianca, quien alcanzó a detener