Capítulo 9. Una simple humana
Tanto Brando como su lobo estaban al límite con aquel acercamiento de Bianca, y más aún cuando ella le mencionó que, si él quisiera, se convertiría en su esclava sexual. Eso ya era más de lo que podía soportar.
"¡Maldita sea!, ¡maldita sea!, ¡maldita sea!", retumbaba una y otra vez en su mente, mientras apretaba los puños con tal fuerza que se clavaba las uñas en la piel, haciéndose daño. Si Bianca bajara la mirada, podría ver que de sus manos comenzaba a brotar sangre.
Por su parte, Bianca, al