Desde que Alexander ordenó que buscaran a su Luna no ha sabido nada, ordenó a su manada que le buscaran en todos los países posibles, e incluso en el mundo no humano sin resultados.
La espera estaba matando a Alexander, sentía que se iba a volver loco si no le tenía a su lado, quería matar a quien fuese que se hubiese atrevido a alejar a lo que era suyo.
Sólo le quedaba una opción, pulsó algunos números de su móvil y cuando se conectó lo puso en su oído.
—Lumier quiero que pongas micrófonos e