OLVIDAR.
Al cabo de una hora más o menos, llegaron a la casa.
Cuando Lumier les vió entrar en la casa su cara se puso pálida como el papel.
Estaba sorprendido por lo calmado que se veía Sam, y aterrado a la vez por la reacción que pudiera tener ahora que había perdido a sus bebés.
—Qué ocurre Alteza?
—Luego hablaremos.
Lumier y su rey estuvieron hablando entre susurros como si no quisieran que Sam les oyera hablar, ambos estaban desconcertados por toda esta situación.
Entraron en la habitación, Sa