Mundo ficciónIniciar sesiónRobin alza una ceja, claramente disfrutando de mi reacción. ¡Maldito sea y su sonrisa perfecta! Intento pensar en una respuesta ingeniosa.
—A veces, lo que no dices también cuenta, Ema.Me toma la cara con una mano sin dejar mi cintura. Me besa salvajemente, mientras puedo sentir su miembro en mi vientre. Me levanta por los muslos y se introduce en mí de un golpe. Gimo como loca; él no deja de embestirme, haciendo que llegue una y otra vez, en






