Mundo ficciónIniciar sesiónCierra la puerta tras él y se acerca a mi escritorio, deteniéndose lo suficientemente cerca como para que mi espacio personal deje de existir.
—Quiero disculparme si te hice sentir incómoda esta mañana —dice, aunque su mirada dice todo lo contrario: que cada movimiento suyo estuvo calculado para descolocarme.—Robin, no tienes que disculparte —bajo la mirada a mis papeles, rogando a cualquier deidad celestial que reine en mi autoco






