Alejandrina pudo ver las intenciones del terrible hombre, la última vez que lo llamó así, la cargó en sus hombros hasta la habitación conyugal sin importarle quién estuviera observando, la encerró y le hizo el amor toda la tarde sin descanso
Emilio no le dejaba pasar a Alejandrina que lo llamara ordinario, el Ceo no se consideraba esa palabra ni mínimamente, se acercó a ella fijando su fría mirada en los verdes ojos de Alejandrina haciéndola estremecer de miedo, el Ceo estaba dispuesto a darle u