Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj de pie del vestíbulo principal, una antigüedad de caoba y bronce que había pertenecido a la familia Pierce durante tres generaciones, dio las ocho de la noche. Cada campanada resonó con una claridad lúgubre en la inmensidad de la mansión.
Por primera vez en todo un año, la propiedad estaba absoluta y verdaderamente vacía.
Alexandra había utilizado la autoridad absoluta que Caleb le había otorgado. A med







