Capítulo 52 - Síndrome de Estocolmo... ¿Inverso?
Perspectiva: Caleb
El silencio en la finca de Westchester tenía un peso físico. Era un silencio denso, tóxico, que se colaba por debajo de las puertas y se instalaba en mis pulmones, asfixiándome lentamente.
Llevaba setenta y dos horas sin dormir.
Estaba de pie en el centro de mi despacho, el mismo lugar donde habíamos firmado nuestro pacto de sangre, el mismo escritorio de caoba maciza sobre el cual la había hecho mía con la promesa de que seríamos intocables. Ahora, la habitación parecía un s