30. GABRIEL
Le digo desesperado de ver que nada de lo que digo o hago ella lo cree. Si la hubiera vuelto loca cuando se lo hice, ahora que recordó, se daría cuenta de lo hermosa que es. No sirves como hombre Gabriel. Me digo soltando todo el aire decepcionado de mí mismo. Por este camino, no lograré enamorarla y quedarme con ella.
—No es eso Gaby. Estábamos drogados. Tampoco, sé por qué te estoy pidiendo esto. Sabes, que me aterran los chicos.
Menos tú Gaby, y eres endemoniadamente sexi y ya hice sexo