262. EL MEJOR DE LOS ENGAÑOS
Fiorella se asusta al escuchar la voz de Maximiliano y ver cómo se quita la máscara sonriente. Observa cómo saca un pañuelo de su bolsillo y comienza a mojarlo con una sustancia que extrae de un frasco. Acto seguido, empieza a acercársele. Se recupera de la impresión inicial y se prepara para luchar.
—¡Jamás seré tuya, Maximiliano! —le dice con firmeza—. Y considera que no grito para que vengan por ti solo por cortesía. Sabes que aquí están todos mis primos, tíos y demás familiares, que estarán