Un tenso silencio se apoderó de la línea mientras Evelin procesaba la información que Gabriel acababa de compartir. Sabía muy bien lo mucho que su esposo odiaba las fiestas y evitaba asistir a ellas siempre que podía.
—Gabriel, ¿estás seguro de que no hay forma de evitar esta fiesta? ¿Y tiene que ser hoy?
Gabriel se disculpó apresuradamente por su petición, consciente de que no quería que Evelin cambiara por él. Sin embargo, sabía que la ocasión requería un atuendo elegante para evitar posible