17. LIBRE
Aunque no estaba de acuerdo con lo que pasaba, decidí dejar el tema de lado por el momento. Había suficientes tensiones entre nosotros y no quería añadir más conflictos a nuestra situación, fue por eso que le hice esa maldad. Y entre risas, le respondo al por qué lo había hecho:
—Ja, ja, ja. Eso es por torturarme. Suspende la reunión y trae ropa aquí. ¡Vamos, sal de aquí y llama a la enfermera!
—¡Por hacer eso, ahora no la llamaré! ¡Tendrás que dejar que te bañe!
Gabriel sale de la ducha, visi