149. UNA BODA MUY ESPERADA
Por otro lado, Elvira llevaba días preocupada, tratando de recordar cosas de su vida, pero sin éxito. Parece que su mente se niega a recordar. Por eso ha decidido averiguar con sus hijos. Encuentra a Evelin absorta en su computadora en la terraza.
— Evelin, ¿puedo hacerte una pregunta, hija? —le pide suavemente Elvira con cariño.
— Las que quieras, mamá —responde Evelin sin dejar de hacer sus cosas en la computadora.
— ¿Eres feliz de que sea tu mamá? —pregunta Elvira, haciendo que Evelin la mir