El reflejo en el espejo me devolvía la imagen de una mujer que apenas reconocía. Mis ojos brillaban con una intensidad que hacía meses no veía, mis mejillas tenían un rubor natural que ningún maquillaje podría imitar. Me pasé los dedos por el cabello, intentando domarlo mientras me preparaba para mi almuerzo con Camila.
Suspiré profundamente. ¿Cómo había llegado a este punto? Cada noche, al cerrar los ojos, era el rostro de Nathaniel el que aparecía en mi mente. Sus manos, su voz, la forma en q