No se pongan en mi contra o les irá peor, gemelos Lombardi.
Alexandro y Aleksey no daban crédito a las palabras de su hermano mayor, en verdad creían que el no se iba a casar nunca ni a tener pareja, era tan reservado y totalmente apático al coqueteo de las chicas que muchas veces les hizo pasar vergüenza por su mal carácter.
— Estás jugando, ¿Cierto? Todavía no siquiera sabes si Isadora te va a elegir. ¿Qué tal si no le gustas tú, y le gusto yo? — Insistía Aleksey.
— Pues te envío a Rusia a qué te hagas cargo de las empresas allá. También me enca