Los quiero a los dos.
Los dos importantes CEOS se le habían presentado a la señorita Ivanov. Solo que no era este el mejor momento, a ella le molestaba muchísimo que los socios la creyeran una inepta e inmerecedora de su puesto de vicepresidenta.
— Por supuesto que no te estoy siguiendo, pero me da gusto verte princesa.
— Hmmm... Pues ya me viste, ya te puedes marchar.
Los hombres que antes estaban sentados en la mesa de Serena, se quedaron boquiabiertos al escuchar como la princesa Ivanov le hablaba al im