Mientras en la enorme, lujosa y elegante mansión Mendoza, Rafael y Emma entraban a la cama para dormir. En otra parte de la ciudad, Serena acudía a una cena de negocios.
La bella rubia llegaba vestida en un traje hecho a medida, zapatillas altas y un maquillaje prolijo.
— Buenas noches, comencemos con la revisión del contrato, mi asistente les entregará una copa a cada uno, leamos juntos y cualquier duda solo pregunten y se las aclararé.
Los probables socios se quedaron impresionados p