El destino hace su jugada.
De pronto Rafael se vió solo en la habitación con Emma, ella seguía dormida, en su frente después de darle los puntos le habían puesto una gasa.
— No te mereces que te pase esto... — El CEO acariciaba una mejilla de la bella pelirroja.
La asistente al sentir la caricia, poco a poco comenzó a despertar. Sus verdes ojos se dejaron ver.
— Rafael... — Ella lo llamaba.
— !Estoy aquí princesa, estoy aquí contigo! Todo está bien, estás un poco herida, pero... Pronto vas a sanar...
La pel