Cita a los probables padres.
La voz del CEO ruso retumbó en el pasillo, sus trillizos descartaron la opción de ponerlo a dormir, sobre todo por la amenaza que él les había hecho. No eran tan estúpidos como para provocar la furia de su cruel padre
— Tampoco es para que te pongas así. A nadie le cae mal relajarse un poco, papá, ¿Ahora que es lo que te pasa? ¿Quién te puso de tan mal humor? — Alexandro preguntaba, quería saber sobre el asunto.
— Lo que sucede es que... Kei está embarazada... — Dijo Alexander casi en un