73. LA SEGURIDAD.
La seguridad era máxima, el traslado de Valeska a su casa había sido una tarea maratónica, autos de seguridad, personas de vigilancia, todo reforzado al triple y sin embargo Valeska viajaba en un auto nada lujoso, con Ivar al volante, Cho a un lado y el jefe de seguridad de copiloto.
Todo había sido fríamente calculado, el traslado no podía tardar más de media hora de la habitación al vehículo, que era un auto viejo y destartalado y de allí partirían rumbo a un centro comercial donde se subier