Capítulo 63. Sonrisa en la penumbra
Mía Soler
Me desperté con los ojos grandotes, porque tuve un sueño de esos que parecen de película. Yo estaba en un castillo de princesa, con un vestido lleno de brillitos y mi mamá estaba preciosa, y Max estaba de traje y me daba la mano para caminar entre flores. ¡Hasta había ponis con moños rosas!
Le pediría a Max que en la boda hubiese ponis blancos con moños rosas, se ve muy tierno.
Cuando abrí los ojitos, miré al techo y sonreí. Hoy iba a ser un día feliz, yo lo sabía. Lo sentía en mi pan