Capítulo 52. Sin vuelta atrás.
Amy Espinoza.
Y entonces, con una embestida firme y segura, me penetró por completo de una sola estocada.
Un grito ahogado salió de mi garganta. Me llenó de una manera que borró todo pensamiento, que encajó cada pieza suelta dentro de mí. Se detuvo, dándome tiempo para acostumbrarme a su tamaño, a la sensación abrumadora de estar llena como nunca antes había sentido. Jadeé, intentando recuperar el aliento, sintiendo cada latido dentro de mí.
—¿Duele? —preguntó, su voz tensa, conteniendo una fue