Capítulo 225. En terreno del enemigo.
Adrián Soler.
Se escucharon gritos.
Órdenes.
Armas levantándose.
Sombras corriendo entre los árboles.
—¡Cubran al señor Soler! —vociferó alguien.
Yo no solté a Pandora ni un segundo. Sentía su respiración desordenada contra mi cuello. El terreno vibró bajo nosotros cuando otros dos guardias cayeron.
Esto no era ruido. Esto no era advertencia. Era un ataque. Una ejecución planeada.
Alejandro apareció detrás de nosotros, levantando su arma, apuntando al bosque.
—¡Vehículo dos perdido! —gritó por r