Capítulo 170. Un hombre entrampado.
Adrián Soler
El mundo comenzó a girar sin aviso. El murmullo del bar se volvió un zumbido lejano, y las luces, antes cálidas, ahora parecían cuchillos de neón cortando el aire.
Intenté decir algo, pero la lengua me pesaba, como si la boca ya no fuera mía. Elena seguía frente a mí, serena, con esa sonrisa que antes parecía dulce y ahora se sentía… vacía.
—¿Estás bien? —preguntó, pero su voz me llegó deformada, como si viniera desde un túnel.
Quise responder. No pude.
El suelo se movió bajo mis p