Capítulo 159. Entrega total.
Amy Espinoza
La luz se filtraba por las ventanas, tiñendo la habitación de tonos plateados y sombras largas.
Maximiliano me miró, no era una mirada de posesión, ni de deseo urgente. Era más profunda, una mirada de reconocimiento, como si me estuviera viendo por primera vez y a la vez recordando cada instante que habíamos compartido. El aire se cargó de una electricidad serena, anticipatoria.
Sin pronunciar palabra, se detuvo frente a mí, tan cerca que podía sentir el calor de su cuerpo, pero s