Capítulo 136. La voz que se quiebra.
Amy Espinoza
El pasillo se sentía demasiado largo.
Caminaba con Mía de la mano, y aunque ella tarareaba bajito la canción que acabábamos de grabar, yo apenas la escuchaba.
Cada nota me sonaba lejana, como si proviniera de otro tiempo, de una parte, de mi vida donde todavía había calma.
No podía dejar de pensar en él.
En Maximiliano, tan pálido, con esa expresión de cansancio que no le conocía.
En la forma en que se apartó cuando le hablé, como si mi sola presencia le pesara.
En su voz, cuando d