Habían pasado dos meses desde el arresto de Víctor, y el tiempo no había sanado nada. Al contrario, cada día había añadido una capa más de desgaste, de silencio y de dudas. Para el mundo exterior, el caso parecía claro. Alison había mantenido su versión intacta, pulida, sin fisuras. Era la víctima perfecta. Vulnerable, frágil, coherente. Nadie cuestionaba su relato. Nadie, excepto Julián.
La sala del tribunal estaba llena. El murmullo constante se apagó cuando el juez tomó asiento. Víctor perman