En cuanto entraron al edificio, sintieron el peso del día. Pilas de documentos, mesas cubiertas de archivos y empleados caminando de un lado a otro.
— Es como volver después de un huracán —murmuró Eloise, ajustando la carpeta entre sus brazos.
— Exactamente eso —respondió Augusto, con expresión seria—. Y hoy empezamos a reconstruir.
Pasaron la mañana revisando informes, alineando nuevas directrices con los directores y recibiendo candidatos para entrevistas. Claudia apareció temprano, con u